La infraestructura de IA se divide ahora en tres bloques —estadounidense, chino y europeo—, cada uno con un precio, una exposición legal y un nivel de control distintos. El on-premise regresa porque la soberanía se ha convertido en un requisito de negocio.
La retirada de OpenEvidence de la UE y Reino Unido muestra por qué la IA clínica necesita soberanía, auditabilidad, control de subencargados y arquitectura on-premise o nube soberana.
La automatización sanitaria responsable debe diseñarse desde el principio en torno a privacidad, permisos por rol, auditabilidad, interoperabilidad y responsabilidad humana.
Desplegar IA en sanidad está condicionado por la residencia de datos y la exposición regulatoria. Descubre cómo la arquitectura híbrida que combina GPU en instalaciones propias con AWS European Sovereign Cloud (EUSC) satisface el RGPD y permite un despliegue ágil y conforme.
Cuando la IA decide y el humano supervisa, la responsabilidad clínica disminuye. Un estudio con 400 participantes analiza cómo el diseño del sistema condiciona la seguridad, la trazabilidad y el cumplimiento normativo en sanidad.